martes, 5 de noviembre de 2019

¡A buenas horas, mangas verdes!

Tiene su origen en el cuerpo militar, creado por Isabel La Católica (1476) para perseguir los crímenes cometidos en el mundo rural.
La Santa Hermandad, que así pasó a llamarse, era el producto de unificar las diversas Hermandades de los reinos cristianos. Funcionaban como una corporación de tipo policial, donde había gente armada, y que estaban pagados por los concejos municipales. Este cuerpo, estuvo en vigencia hasta 1834.
Esos soldados vestían de la siguiente forma: un coleto, o chaleco de piel hasta la cintura y con unos faldones que no pasaban de la cadera. El coleto no tenía mangas y, por tanto, dejaba al descubierto las de la camisa, que eran verdes. Popularmente eran conocidos como cuadrilleros, porque iban en cuadrillas, o mangas verdes, debido al color verde de las mangas de su camisa.
Esta "policía rural" fue muy eficaz es sus primeras épocas. Pero como pasa en la actualidad, su eficacia fue decayendo con el paso del tiempo. Por lo que cada vez, se fue haciendo más popular la creencia de que los mangas verdes no llegaban nunca a tiempo, o que cuando aparecían, ya su presencia era innecesaria o poco efectiva. Esta cada vez más común llegada a deshora, fue lo que comenzó a ir haciendo cada vez más común la expresión, en momentos de tardanza o llegada innecesaria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario